Mostrando entradas con la etiqueta Libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Libros. Mostrar todas las entradas

10 de febrero de 2014

Julio Marinas :::: Poesía incompleta (1994-2013)


























DESAPARECIDOS
         



Desconocer en qué lugar tus huesos

regresaron al vientre de la tierra

y son raíz y magma o en qué aguas

el sueño de tu muerte está meciéndose  

aún entre almohadas de junqueras

y besos de libélulas, ya no 

me muestra aquellos cuervos que atraviesan

sin graznido los cielos de mi estancia,

sino ojos de crisálidas que se abren

para que alcen el vuelo amaneceres

de mariposas, de oros y lucernas,

respirando, por fin, cualquier lugar   

que tú hayas respirado. 






Julio Marinas

Del poemario Meditaciones tras el combate,

incluido en el libro Poesía incompleta (1994-2013)



25 de junio de 2012

"Elegía en Portbou" de Antonio Crespo Massieu



















Y aquí, ante este mar, en este cementerio de luz y espliego,
en este rincón donde la tierra se esconde, donde los hombres
desaparecen perdidos en azul, en serpenteante línea que desciende
y escala la montaña, en negro vacío que horada siglos, distancias.
Aquí jalonado de muertos, en este promontorio de ausencias,
en la escarpada memoria de los que fueron y de lo que fui,
en las voces que suben y se hacen signo, azul sobre blanco,
en el reconocimiento de lo que perdí, de mis sombras y las suyas,
en esta respiración acompasada con los muertos, este vaivén
de rezo o suspensión, de acompañamiento o herencia,
en esta devolución consagrada, circunvalada, rodeada
como piedra o carne, en este llanto que es palabra,
en esta latitud del siglo donde mi pasado se diluye
como agua verde o espasmo de un recuerdo conquistado
al olvido y sus trampas, a los maliciosos del consuelo.

2 de mayo de 2012

"Don de la ebriedad" de Claudio Rodríguez













Siempre la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima, y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias.
Así amanece el día; así la noche
cierra el gran aposento de sus sombras.
Y esto es un don. ¿Quién hace menos creados
cada vez a los seres? ¿Qué alta bóveda
los contiene en su amor? ¡si ya nos llega
y es pronto aún, ya llega a la redonda
a la manera de los vuelos tuyos
y se cierne, y se aleja y, aún remota,
nada hay tan claro como sus impulsos!
Oh, claridad sedienta de una forma,
de una materia para deslumbrarla
quemándose a sí misma al cumplir su obra.
Como yo, como todo lo que espera.
Si tú la luz te la has llevado toda,
¿cómo voy a esperar nada del alba?
Y, sin embargo -esto es un don-, mi boca
espera, y mi alma espera, y tú me esperas,
ebria persecución, claridad sola
mortal como el abrazo de las hoces,
pero abrazo hasta el fin que nunca afloja.



25 de abril de 2012

"Pulso" de Julian Barnes













Mis padres se conocieron cuando papá recibió el título de abogado. Papá solía decir que tuvo que luchar contra varios rivales. Pero mamá sostenía que no hubo ninguna guerra que librar, porque ella tenía las cosas perfectamente claras desde el día que se conocieron. Sí, replicaba entonces papá, pero los otros pretendientes no lo veían así. Mi madre lo miraba cariñosamente, y yo nunca sabía a cuál de los dos tenía que creer. O tal vez ésta sea la definición de un matrimonio feliz: las dos partes dicen la verdad, aún cuando sus versiones sean incompatibles. 

16 de abril de 2012

"Tierra inalcanzable" de Czestaw Mitosz













No revelar lo prohibido. Mantener el secreto.
Porque lo revelado perjudica a la gente.
Como en la infancia la habitación que da miedo
y que no nos está permitido abrir.
¿Y qué habría encontrado en esa habitación?
Algo diferente entonces, algo diferente ahora
que soy viejo y he descrito tantas veces
lo que ven los ojos.
Hasta que he llegado a aprender que lo más indicado
es callar.

9 de abril de 2012

"Aire de Dylan" de Enrique Vila-Matas













Poco a poco, recordando aquella última comida en un restaurante cercano al Littré, Vilnius fue adormeciéndose y el recuerdo de aquel último día que vio a su padre fue convirtiéndose dulcemente en una imagen de cristales sucios de ventanas en los que finas marañas de polvo cubrían el filo de las celosías. Cada vez soporto menos -imaginó que pensaba en aquel momento su padre, como hablando desde una de aquellas ventanas- lo que sucede en interiores egoístas y caducos, y ya no puedo soportar lo que pasa en todos esos pudientes lugares de la Tierra, abiertos o cerrados, lugares que durante tiempo me oprimieron bestialmente. Por cuantas más lluvias atravieso, menos afín me siento a todas esas vidas que parecen novelas y a todas esas novelas que parecen vidas. Porque nada de lo que se agita en ellas me exalta ya. Todos esos enredos, llantos con mocos, pobres pasajes cibernéticos, amores siempre truncados, efusiones enfermizas, grandes escenas ridículas, gente que es colérica y otra que es dulce y simpática, leves pasiones gruesas, momentos trágicos y otros tan risibles, siempre igual, la humanidad no cambia, todo se repite de mil modos distintos, ratos tan severos y otros tan fútiles, desconsuelos pasajeros y otros tan eternos, todas esas historias de siempre que cada día me llegan más ya sólo en forma de destellos miserables, estados rudimentarios donde todas las estupideces andan sueltas, donde el ser -como en todas las novelas burguesas- se simplifica hasta la tontería y se ahoga en vez de nadar adaptándose a las condiciones del agua.

8 de marzo de 2012

"Entreguerras" de J M Caballero Bonald













(...)
pero hasta aquí he llegado desde aquí ya no hay más que
       que ningún sitio
aquí sólo es audible el censo pertinaz de lo deshabitado
aquí de los antaños que he vivido
ya no puedo otra vez equivocarme de distancia desandar
        los recuerdos
pensar que nunca quise recurrir a otra belleza que a la
        más ilegible
(...)

22 de febrero de 2012

"Cosecha Roja" de Dashiell Hammett













En el Big Ship de Butte oí por primera vez a un minero pelirrojo de nombre Hickey Dewey que llamaba Poisonville a la ciudad de Personville. Tenia la costumbre de convertir las erres en diptongos, así que me importó poco su manera de nombrar la ciudad. Luego volví a oír el mismo nombre de boca de hombres capaces de pronunciar bien la erres. Lo tomé como una muestra más del humor vulgar que anima los retruécanos propios de la jerga de los bajos fondos. Unos años después fui a Personville y comprendí el exacto significado de esta palabra.

7 de febrero de 2012

"El origen del mundo" de Pierre Michon













Entre Les Martres y Saint-Amand-le-Petit está la población de Castelnau, a orillas del Beune grande. A Castelnau me destinaron en 1961: supongo que también dan destino a los demonios en los Círculos de las profundidades; y, de voltereta en voltereta, van avanzando hacia el agujero del embudo de la misma forma que vamos deslizándonos nosotros hacia la jubilación. Yo aún no había caído del todo, era mi primera plaza, tenía veinte años.

1 de febrero de 2012

"Cadena humana" de Seamus Heaney













ÁLBUM

I

Ahora que el calentador de aceite cobra vida
Abrupta, soñolientamente, como el previsto
Desplome de un árbol cortado, los imagino

En verano, como debe haber ocurrido,
Y el lugar, según creo, pudo haber sido
Grove Hill, antes que cortaran los robles.

Los domingos de mucho viento permanecía a su lado,
Entre campánulas hasta las espinillas, avizorando
Las cuatro cúspides de Magherafelt a la distancia.

Demasiado tarde, lástima, para la frase apropiada
Acerca de un amor ya puesto a prueba en la mirada
No fija uno en el otro, sino en una dirección, la misma.

11 de enero de 2012

"El verano sin hombres" de Siri Hustvedt













Es imposible adivinar el final de una historia mientras la estás viviendo; carece de contornos y se constituye como una serie de palabras y datos incipientes y, para ser sinceros, nunca recuperamos toda la información de aquello que fue. La mayor parte se esfuma. Sin embargo, mientras estoy aquí sentada frente a mi mesa intentando recordar aquel no tan lejano verano, sé que hubo acontecimientos que influyeron en su desenlace. Algunos destacan hoy como los accidentes geográficos de un mapa en relieve, pero por aquel entonces yo era incapaz de percibirlos porque había perdido la perspectiva de las cosas inmersa en la monótona rutina que suponía vivir la vida como una mera sucesión de instantes.

22 de noviembre de 2011

"El fin de semana" de Bernhard Schlink













-No, Christiane, en realidad me topo, y en consecuencia me hiero, con mis propios límites. Tengo que salir por mí mismo de estas arenas movedizas. -Apoyó un momento la frente en la espalda de su hermana y prosiguió-. De verdad que hay muchas cosas que ya no recuerdo. No recuerdo quién disparó. No recuerdo si tenía que encontrarme con Jan en Amsterdam y lo dejé tirado. No recuerdo cómo se llamaba mi entrenadora palestina ni si nos enrollamos. No recuerdo qué he hecho durante los años que he pasado en la carcel... Algo tuve que hacer, pero lo he olvidado.

-No podemos recordarlo todo.

-Ya lo sé, pero es como si las cosas se me hubieran escapado de la memoria, y no cosas antiguas, cosas banales que pueden desaparecer para dejar sitio a otras más importantes, sino partes de mí. ¿Cómo puedo fiarme de mí mismo?

2 de noviembre de 2011

"El mapa y el territorio" de Michel Houllebecq













Cuando Jed desembocó en la anteiglesia de Notre-Dame de la Gare, empezó a caer bruscamente una lluvia fina y glacial, como una advertencia, y luego escampó con igual rapidez, al cabo de unos segundos. Subió los pocos peldaños que llevaban a la entrada. Los dos batientes de la puerta de la iglesia estaban abiertos de par en par, como siempre; el interior parecía desierto. Vaciló, después se volvió. La rue Jeanne-d´Arc descendía hasta el boulevard Vincent-Auriol, dominando el metro aéreo; a lo lejos se divisaba la cúpula del Panteón. El cielo era de un gris oscuro y mate. En el fondo, no había gran cosa que decirle a Dios; no en aquel momento.

17 de octubre de 2011

"No amanece el cantor" de José Ángel Valente













LA FILTRACIÓN aérea de los cuerpos en la transparencia de la luz. El viento ha empujado los oscuros alvéolos del llanto a los desaguaderos de parís. No quedan ya residuos de la muerte. Tu bajas sosegado hasta este día. Lo saludas en paz. Y quién podría ahora arrebatarte esta imagen de ti que ni siquiera a ti te pertenece. Ser sólo del olvido, dices. Cuerpo que se confunde con el aire. No tienes nombre, tenuamente borrado, al fin.

7 de octubre de 2011

"Los que permanecen" de René Char













FUERZA CLEMENTE

Sé dónde me estorban mis insuficiencias, vidriera si la flor se desprende de la sangre del verano joven. El corazón de agua negra del sol ha suplantado al sol, ha suplantado a mi corazón. Esta tarde podría ocurrir que la gran rueda errante del deseo, tan grave, sólo fuese visible para mí... ¿Acabaré por naufragar en otra parte?

FORCE CLÉMENTE

Je sais où m´entravent mes insuffisances, vitrail si la fleur se détache du sang du jeune été. Le coeur d´eau noire du soleil a pris la place du soleil, a pris la place de mon coeur. Ce soir, la grande roue errante si grave du désir peut bien être de moi seul visible... Ferrai-je ailleurs jamais naufrage?

28 de septiembre de 2011

"Cartas a Emma Bowlcut" de Bill Callahan













Disculpa mi ausencia, el buzón estaba lejos de mi alcance. Incluso la radio -que se ventiló un par de siglos de sonatas, fugas y valses muertos- estaba demasiado lejos. Cuando por fin salí de la cama, no estaba deprimido. Estaba puteado. Eres un jodido capullo, ése era el lema. Valía para todo, como quemarme la mano con un plato caliente (que no con un numerito caliente; las cosas no se han puesto tan chungas todavía).
Me estaba responsabilizando de cosas que están más allá de mi control. Pero me voy a rehabilitar a fuerza de dormir en la pequeña cama de la habitación de invitados. Y de escribirte, también desde allí. Y de leer. Y de sentirme mejor. Pero hace tiempo que no hablo con nadie, y me parece peligroso, como estar en un país desprovisto de lenguaje. No he tenido una conversación en directo en más de dos semanas, así que fantaseo como un bastardo.

13 de septiembre de 2011

"Los cantos de Joseph Uber" de Rafael Adolfo Téllez













EN EL CAMINO

Ya no quiero regresar más a la ruinosa calle
donde la lluvia cae
con un rumor manso de acordeón lejano.

Ni tampoco a la casa
en que el viejo septiembre se detuvo
con su morral oscuro de hojas muertas.

Para qué volver
si en el recodo del patio queda de mí
apenas una sombra.

Del seco olivo partió un búho,
a más lejos de lo lejos, por el aire.
Y ahora ya puedo ir a cualquier parte.,

silbando una tonada antigua
que aprendí del viento,
del viento que viene o va según el día,
el mes, el año...

Aquel que fui, hace ya mucho,
camina, ahora, rumbo al horizonte
sin más amor que el de las piedras y la tierra.

5 de septiembre de 2011

"Amapola y memoria" de Paul Celan













DE CORAZONES Y CEREBROS
brotan los tallos de la noche,
y una palabra, por guadañas pronunciada,
los inclina a la vida.

Mudos como ellos
vamos en vilo hacia el mundo:
nuestras miradas,
cruzándose para el consuelo,
avanzan a tientas,
nos hacen signos sombríos.

Sin mirada
se silencia ahora tu ojo en mi ojo,
caminando
alzo tu corazón a los labios,
alzas mi corazón a los tuyos:
lo que bebemos ahora
sacia la sed de las horas;
lo que ahora somos
lo escancian las horas al tiempo.

¿Le somos de buena boca?
Ningún sonido, ninguna luz
se desliza entre nosotros para decirlo.

Oh tallos, vosotros, tallos.
Vosotros, tallos de la noche.