30 de junio de 2010

The Fall


The Fall
"your future our clutter"
2010








Ahora también
están las huellas de hace tiempo
y el desayuno de mañana,
están los ojos de aquella primera vez
y el ruido cotidiano,
las prisas y los retrasos,
el bien y lo absurdo.
Todo está ahora de la misma manera
que hace tiempo
y siempre me veo desde lejos
a la vez torpe y asustado.
El tiempo satura la vida
de destinos que se escapan
entre promesas ligeras,
algunas ni siquiera se recuerdan
cuando hacemos balance de los daños.
Y así podemos llegar hasta el último día
con la tarea pendiente
y los vasos a medio llenar,
vengar la demora
con proezas de terciopelo
y contar lo fácil que ha sido.
No provocar otra necesidad
es la opción más segura
pero también la menos humana.

28 de junio de 2010

The Drums


The Drums
"the drums"
2010








"La pesca de la trucha en América" de Richard Brautigan













En el escaparate había también hamacas de selva para los parientes lejanos, y bidones de seis litros de esmalte por un dólar y diez centavos para otros seres queridos.
En otro gran cartel ponía:
SE VENDE ARROYO TRUCHERO USADO
HAY QUE VERLO PARA APRECIARLO
Entré y me quedé mirando unos faroles de barco que tenían de oferta junto a la puerta. Un dependiente se me acercó y con voz agradable me preguntó: “¿le puedo ayudar en algo?”.
-Sí -le dije-. Me interesa ese arroyo truchero que tienen a la venta. ¿Qué me puede contar de él? ¿A cómo lo venden?
- Lo estamos vendiendo a tanto el metro. Puede comprar un cachito, o si prefiere llevarse todo lo que nos queda. Esta mañana ha venido otro cliente y se ha llevado 171 metros. Se lo quiere regalar a su sobrino por su cumpleaños –me explicó el dependiente.
- Las cascadas las vendemos por separado, claro, y los árboles y los pájaros, las flores, la hierba y los helechos son también extras. Los insectos los incluimos de regalo por una compra mínima de tres metros de arroyo.

23 de junio de 2010

Interpol

"Inútil registro" de Luis Enrique Belmonte













Hay que vadear con cuidado el paso

Hacia dónde nos lleva
esta corriente silente, de agazapado fervor
por la erosión, por el desgaste de aquello
que no fue y sin embargo sigue siendo
bajo la alfombra de lo aparente y regular.
Cómo vibran los cristales, los delantales y los lápices,
cuando la corriente arrastra, a veces,
en la mitad de nuestra sombra, los sedimentos
de lejanos cadáveres, de desperdicios aliñados
con el desafecto del que renuncia, fragmentos
limados con aquel mondadientes
que alguna vez usamos
mientras soñábamos heroicas proezas, las más cálidas
promesas de suicidio o de amor.

Hay que vadear con cuidado el paso, en estos momentos
en que la corriente insinúa su voraz inclinación,
la resolución acústica de llevarse, entre sus piedras paleolíticas,
los restos del naufragio: aquellas ofrendas
que dejamos, sin darnos cuenta,
a un inasible dios que olvida; aquellos sermones
inútiles en medio de la borrachera, el llanto de un cangrejo
bajo el sol, entre las algas y el oleaje, el llanto
y sus múltiples modulaciones, la uña carcomida,
las cerillas encendidas, el amargo tabaco consumido.

18 de junio de 2010

José Saramago (1922-2010)













Los buenos y malos resultados de nuestros dichos y las obras se van distribuyendo, de forma bastante equilibrada y uniforme, por todos los días del futuro, incluyendo aquellos, infinitos, en los que ya no estaremos aquí para poder comprobarlo, para congratularnos o para pedir perdón. Hay quien dice que eso es la inmortalidad de la que tanto se habla.

Ensayo sobre la ceguera.

Bill Callahan


Bill Callahan
"rough travel for a rare thing"
2010








"La rosa profunda" de Jorge Luis Borges













Un ciego

No sé cuál es la cara que me mira
cuando miro la cara del espejo;
no sé qué anciano acecha en su reflejo
con silenciosa y ya cansada ira.
Lento en mi sombra, con la mano exploro
mis invisibles rasgos. Un destello
me alcanza. He vislumbrado tu cabello
que es de ceniza o es aún de oro.
Repito que he perdido solamente
la vana superficie de las cosas.
El consuelo es de Milton y es valiente,
pero pienso en las letras y en las rosas.
Pienso que si pudiera ver mi cara
sabría quién soy en esta tarde rara.

14 de junio de 2010

"Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques" de William S. Burroughs y Jack Kerouac













Phillip tenía cierta idea filosófica que por lo visto había
ido desarrollando a lo largo de la noche y ahora me la
iba a contar. Dijo:
–He elaborado toda una filosofía a partir de la idea de
que el desperdicio es el mal y la creación es el bien. Mientras
estés creando algo, está bien. El único pecado es desperdiciar
tus potencialidades.
A mí aquello me sonó bastante tonto, así que dije:
–Bueno, yo no soy más que un camarero atontado,
pero qué pasa por ejemplo con los anuncios de jabón Lifebuoy,
son creaciones, ya lo creo.
Y él dijo:
–Sí, pero verás, eso es lo que se llamaría una creación
desperdiciada. Todo está dicotomizado. Luego tenemos el
desperdicio creativo, como es hablar contigo ahora.

10 de junio de 2010

Ty Segall


Ty Segall
"melted"
2010








Es extraño que los días concedan
tanta indulgencia y tanta memoria
al tránsito de aguaceros imposibles
sobre la pobreza del miedo.
El olvido es gris y confunde
el tiempo que no conoce,
lo escribieron en piedra
hombres de poca suerte
que adivinaban la luz
y la vejez de la boca.
Pero es extraña tanta tibieza
al ver pasar los inviernos
y comprender por qué se descubren
las manos para pedir lentitud
en los pliegues de la realidad.

En qué instante podrán esconderse
los rostros de tan callada distancia.

Damien Jurado

7 de junio de 2010

Tame Impala


Tame Impala
"innerskeaper"
2010







TAME IMPALA - Solitude is Bliss from MEGAFORCE on Vimeo.

"Bilbao - New York - Bilbao" de Kirmen Uribe













El anillo de los peces lo crea el invierno. El invierno es el tiempo durante el cual el pez come menos, y el hambre deja una marca oscura en sus escamas porque su crecimiento es menor en esa época. Al contrario que en verano. Cuando los peces no pasan hambre, no queda ningún rastro en sus escamas.
El anillo de los peces es microscópico, no se ve a primera vista, pero ahí está. Como si fuera una herida. Una herida que no ha cerrado bien.
Y como los anillos de los peces, los momentos más difíciles van marcando nuestras vidas hasta convertirse en una medida de tiempo. Los días felices, al contrario, pasan deprisa, demasiado deprisa, y enseguida se desvanecen.
Lo que para los peces es el invierno, para las personas es la pérdida. Las pérdidas delimitan nuestro tiempo; el final de una relación, la muerte de un ser querido.
Cada pérdida es un anillo oscuro en nuestro interior.